Me he vuelto una experta en dieta de eliminación no porque la haya estudiado o practicado, sino porque al menos 1 vez a la semana recibo un paciente víctima. 

Esta dieta se trata de eliminar un montón de alimentos, repito, ¡un montón! que “inicialmente” es por un mes, luego te permiten otros y luego otros poquitos.

Los alimentos que permite la dieta de eliminación en el primer mes son: 

Carnes: pollo, pescado, pavo (en algunos casos res)
Grasas: Ghee, coco, sésamo, aceituna, nuez (carísimas)

Lácteos: ninguno

Carbohidratos: NINGUNO 

Vegetales: lechuga, regula, rábano, tomates, zanahoria, pepino y otras poquitas. 

Frutas: limón (jajaja, parece broma pero no)

Nueces y semillas: NINGUNO

Endulzantes: NINGUNO 

Al segundo mes (claro), te permiten otros alimentos como brócoli, remolacha, quinua, arroz PERO jazmín o basmati, algunas frutas como mandarina, kiwi, papaya, algunas nueces y stevia.

Y al tercer mes, no creo que continúes. 

Las conclusiones que podemos sacar de la dieta de eliminación son: 

  1. Es demasiado costosa
  2. Es insostenible 
  3. Es aburrida
  4. Tienes que dejar de tener familia y amigos (o llevar coca a todas partes)
  5. Por supuesto que vas a bajar de peso temporalmente, porque sin comer nada, cualquiera. 

Generalmente, los practicantes de este tipo de dieta son personas que buscan bajar de peso desesperadamente o que tengan problemas con su colon, es decir, que sienten que son intolerantes a múltiples alimentos, que sufren estreñimiento o diarreas crónicas o que simplemente viven con distinción abdominal. 

La dieta de eliminación resulta bastante tentadora para estos pacientes porque en el primer mes pueden evidenciar resultados, tanto en báscula como síntomas gastrointestinales. 

Sin embargo, ambas soluciones son temporales. Como no hay perdida de peso significativa en grasa, el rebote en peso en completamente predecible. 

Por el lado del colon, si puede que aprendas reconocer que alimentos te estaban afectando mucho, pero luego tu colon no te va a tolerar todo lo que dejas de comer porque literalmente se des acostumbra. 

Tanto la pérdida de peso como la salud intestinal se pueden mejorar con un plan de alimentación y entrenamiento que incluya todos los grupos de alimentos y con estrategias que mejoren los síntomas, como adecuar el consumo de fibra, líquidos o simplemente haciendo una correcta distribución de los macro nutrientes y de los horarios de alimentación. 

Otra practica que puede mejorar mucho la composición corporal y el colon irritable es una adecuada higiene del sueño. Dormir mejor no se refiere a dormir más y trae consigo un efecto muy positivo en las hormonas que afectan las variables anteriores. 

Un factor más que influye de manera importantísima en aumento de peso y el colon irritables es sin duda el estrés. Factor que inevitablemente aumentarás con esta dieta tan estricta y restrictiva. 

Entonces no te dejes tentar por un posible cambio que se verá rápidamente pero que así como llega se va. 

Recuerda que la vida no se puede dividir entre hacer dieta o ser feliz.

Con amor, Xime. 

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